miércoles, 17 de noviembre de 2010

UN LATIR DE SUEÑOS, UN RITMO CON SENTIDO



“Cuatro caminos sin razón se han cruzado, cuatro universos distintos para los cuales empezó todo del mismo modo, el tiempo trajo cables, instrumentos e influencias, pero lo más importante, trajo ganas de hacer ruido… así fuera con lo menos”, es de esta manera que el vocalista de Alto Grado Colombia describe el nacimiento de su banda.

Este joven, al parecer sin mucho que contar, con tan solo 19 años, de corta estatura y contextura gruesa, camina por las calles de la ciudad con su cabeza agachada, con las manos en los bolsillos, siempre de jeans y converse, pero es sorprendente, tiene más de una anécdota que contar, pues el simple hecho de estar dedicado a la música ya augura algo novedoso, ésta es una de esas historias de “la ciudad jamás contada”… Están las historias, ahora solo hace falta escribirlas.

Camilo dice que es un joven al que poco le gusta la autoridad sería este el motivo de su suspensión en un colegio de Bogotá y el recorrido por otros dos sin pena ni gloria, comenta “no es fácil adaptarse” y como ha dicho y es repetitivo no es igual al resto de la humanidad y yo me pregunto ¿Quién es igual al resto de la humanidad?, bueno, tal vez encuentro como explicación su ideología izquierdista, poco sociable que tiene con el mundo, deja ver en su cuarto la amargura de un pueblo golpeado con fotografías de esta índole, desplazamiento, guerras, armas, pero no todo es nostalgia es irónico y se burla del mundo; con lo que él por supuesto no está de acuerdo, política, capitalismo, globalización.

Esto lo golpea, pero no es ingenuo y sabe que si quiere progresar en la música tendrá que ser como la puta de la calle que se para en una esquina para que alguien se "apiade" y lo ponga en circulación en las tiendas de música.

Al preguntarle cual es su banda favorita su respuesta es un señalamiento que le hace a las paredes de su cuarto adornadas con posters, hay muchos y entre sus preferidas Nirvana, The Cure, The Clash, Bob Marley, Radio Mead, el rock y grunge en general.., y no podemos dejar de lado Manu Chao. Esta última la escucha permanentemente, su hermano con el que no sostiene mucha comunicación, pero por el que se preocupa bastante, dice sentirse fastidiado por escuchar todos los días el mismo CD, "no sé que voy a hacer" cuenta entre risas; volviendo a su cuarto le acompaña las infaltables las mujeres de su vida; de estas hablaremos más adelante, quiero detenerme en los cuadros que adornan los espacios que quedan de su cuarto de personajes de la historia , el Che Guevara, Charlie Chaplin, Jimi Hendrix.

Espero que su final no sea como el de éste último o Kurt Cobain, pues no es de esconder su adicción por la marihuana, al igual que el alcohol y el cigarrillo, es indeleble verlo fumar, con una taza de café bien cargado, en el balcón de su apartamento, mientras escucha sus bandas favoritas o tal vez en un silencio absoluto esperando el momento de inspiración que con guitarra en mano compone, Alto Grado Colombia es una conformación experimental, que tiene ínfulas de muchos géneros musicales traídos por Los músicos que en ella se encuentran, está presente el reggae, el rock, el funk, el punk, el hard core, mezclado con letras no siempre sociales ni siempre románticas también se le puede cantar a la nada, sostiene.

Volviendo con lo de sus mujeres, exceptuando a su madre y su prima las que dice lo aterrizan de su nube..., lo acompañan una guitarra acústica y una eléctrica las fieles inseparables de su voz; a la primera le guarda un cariño muy especial ya que fue la primera con la que tocó sus primeros acordes de eso ya cuatro años, y la otra eléctrica de poder mayor para ir a un grado de elevación en los sonidos del reggae.

En su casa aparte de su hermano y su madre quien es su guía en todo sentido lo acompaña su amigo "Horacio" un perro labrador, que toma el papel de padre lo que el suyo nunca hizo, asegura que no le hace falta, pero en sus ojos se ve lo difícil de no contar con él; pero, afirma que con su madre le basta y le sobra aunque con ella sostenga varias dificultades, con eso de la rebeldía , primero por lo de su cabello más largo de lo común en un hombre, esto ya no es un problema; luego por lo del colegio, él dice que no importa, pues ya va acabar y se siente orgulloso al decir que él se paga en un "validadero" al norte de la ciudad, de este asegura que lo hace porque su madre se lo pidió y pues él sabe que lo necesita si quiere tener un futuro estable.

Su madre un poco agotada después de un día de trabajo, dice sentirse orgullosa y contenta cuando llaman a su hijo del trabajo, piensa que está haciendo algo con su vida y al interrogarla por la profesión que quiere seguir su hijo, solo comenta que ya se le pasara la goma de la música, pero lo que ella no ha entendido es que la música está en las venas de Camilo.

Preguntarle por su libro favorito después de ver varios de ellos en casa, sería algo realmente estúpido ya que como se hace llamar en la banda es más que obvio "Macarius", lo dice todo, conciertos del desconcierto de Manuel Giraldo “Magil”, es como si el personaje del libro tomara el cuerpo de Camilo.

Con la banda, se ha gozado al máximo cada presentación y asegura no tener decepciones, ha tocado en bares y colegios y aunque no le pagan un solo peso lo hace de corazón, sueña con algún día estar en un rock al parque, pero es certero al anotar que de la música pocas veces se puede vivir, es por eso que la producción es lo que también le apasiona, quiere estudiar medios audiovisuales y ya ha tenido experiencia en su trabajo como productor, después de dar clases de música a niños de una fundación al norte de la capital.

En su discográfica encontramos Luna de plata, Viento del norte, Soledad y Tiempo sin tiempo. No pretendo encasillarlos definiéndolos en un género musical específico, creo que estas calificaciones solamente son herramientas de las discográficas para poner los discos en las tiendas, la música que hacen simplemente es eso... música, salud y vida.

Al verlos ensayar al occidente de la capital en un lugar no muy amplio pero con todas las ganas, reconozco los esfuerzos de las nuevas bandas, todos sus deseos por surgir. De planes me cuentan sobre la grabación de un demo para llegar en principio a las emisoras universitarias; es todo un proyecto de vida dice Macarius, pero algo sucede, un silencio se toma la habitación, no es de desconocer que los demás integrantes de la banda tienen ánimos pero no con la misma intensidad que Macarius.

Corta este momento de tensión con el sonido de su guitarra, las cuerdas comienzan su misión, hablan, él no canta, pero con sola la voz de las cuerdas muestra la tristeza que embarca a Camilo, luego de unos segundos eternos ánima a sus amigos y asegura que ellos ya son sencillamente con arrogancia los “profetas de las nuevas tendencias del ruido con sentido”

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